|

Escapando a toda
adecuada posibilidad de descripción, estos gatos poseen algo magnético, una
fascinación extraordinaria, que hechiza e infunde automaticamente respeto. No se
puede permanecer indiferente ante un gato de este tipo: se lo ama o no se lo
ama, no existen medias tintas.-
Se trata de gatos vivaces y extrovertidos, cuya curiosidad está constantemente
alerta; con su mirada vigila de cerca las actividades que se desarrollan en
torno a ellos.
Son juguetones y afectuosos, adoran la compañía y no soportan la indiferencia,
son desbordantes de afecto y muy sociables, les gusta jugar con los niños; son
friolentos y aman la comodidad y, por lo tanto, se adaptan perfectamente a la
vida de departamento.-
De pequeños están siempre dispuesto a jugar, el objeto más insignificante
servirá a este fin y se convertirá en una fuente de placer; son quizá uno de los
gatos más inteligentes, responden inmediatamente al llamado, usted le podrá
elegir el nombre más sofisticado, ellos lo retendrán pronto en su memoria.-
Necesitan más cariño que otros gatos, incluso insisten para que los quieran. Si
usted le da cariño no se arrepentirá; se lo devolverá con la misma intensidad.-
Con su dueño están siempre a la búsqueda de manifestaciones de afecto, a la
espera de caricias. Y si no las reciben cuando lo desean, saben sugerirlas:
tanto el Siamés como el Oriental tienen su lenguaje de miradas y maullidos de
todo tipo, desbordantes de una ternura que solo pertenece a ellos...
Algunos afirman que es difícil resistírseles... es más parece que es imposible.-
|