Incorporadas desde hace tiempo en la práctica veterinaria de numeroso países de Europa y los Estados Unidos, en la Argentina hoy ya nadie discute el valor de las terapias alternativas. Su eficacia ha sido ampliamente demostrada para tratar diversas afecciones y, lejos de oponerse o competir con la medicina tradicional, en algunos casos ambas pueden combinarse con óptimos resultados.-

La homeopatía se instauró como ciencia médica hace unos doscientos años, gracias a los descubrimientos del Doctor Samuel Hahnemann, quien tiempo después curó a su propio caballo con uno de sus remedios más famosos, natrum muriaticum, desarrollado a partir de la sal común de cocina. Desde ese momento muchos fueron sus seguidores por todo el mundo. actualmente, países como Francia, Inglaterra, Alemania, Holanda, Suiza y Dinamarca son líderes en esta materia. Solo en Francia se considera que el 10% de los animales de compañía se trata con homeopatía y un 30% restante con alguna terapéutica blanda o dulce, entendiéndose por tales las distintas variantes de las terapias florales, aromaterapia, acupuntura, reiki, etc.-

De modo similar, en los Estados Unidos hay mas de trescientos veterinarios homeópatas y casi mil que consideran la homeopatía como un recurso válido dentro de su arsenal terapéutico. En América Latina, Brasil, México y la Argentina lideran ampliamente el desarrollo homeopático, tanto en especies de compañía como en animales de producción (aves de corral, cerdos, bovinos, ovinos y caprinos), aunque también hay interesantes perspectivas en Cuba, Costa Rica, Uruguay y Colombia.-

La acción terapéutica de la homeopatía se centra en la fuerza vital de cada paciente u organismo vivo, y su acción estimulante impulsa al individuo enfermo hacia un nuevo equilibrio vital, restaurando la salud perdida.-

Aunque prácticamente todas las enfermedades de los animales encuentran solución o alivio con la homeopatía, hay ciertos disturbios de salud para los que esta se ha revelado como altamente eficaz, como por ejemplo las enfermedades de la piel, los trastornos degenerativos propios de la vejez, algunos tumores, a veces auxiliados con el recurso de la cirugía (¡la homeopatía no niega la cirugía!), los desórdenes hormonales y un amplio rango de trastornos de conducta.-

Personalmente utilizo y he utilizado desde hace años la terapeútica natural en mi criadero, como complemento de la alopatía y en muchas oportunidades como terapéutica única con excelentísimos resultados; la recomiendo para nuestros gatos ya que contamos en nuestro país con profesionales veterinarios que trabajan al respecto.-